¿Quieres alcanzar tus objetivos? Fíjalos primero.

Buenas tardes moleskineros, hoy escribo estas líneas desde mi iPad, mientras me encuentro tumbado sobre la cama.

Quizás un lugar curioso desde donde escribir, no lo negaré, pero el baño que acabo de tomar me ha servido para dar forma a una idea que lleva unos días rondando mi cabeza, y no os engaño si os digo que seguramente no os sorprenderá cuando os la exponga a continuación, ya que yo mismo  había leído mucho sobre ella, no obstante he de reconocer con total sinceridad que hasta ahora no había pensado aplicármela a mi mismo.

Esta idea tan prodigiosa la podemos resumir en las siguientes palabras “objetivos a largo plazo” y mas concretamente en “hay que establecerse objetivos a largo plazo”, y aquí no solo tenemos que pensar en el plano profesional, hay que incluir también en estos objetivos el ámbito personal.

Moleskineros, hay que dejar de ser “bomberos” y transformarnos en “prevencionistas de incendios”, me explico: Hay que dejar de ir de aquí para allí apagando fuegos, resolviendo marrones y parcheando cosas; lo que realmente debemos hacer es tener unos objetivos claros y en la medida de lo posible encaminar nuestras acciones del día a día a la consecución de nuestros objetivos.

“Difícilmente llegaremos a algún sitio si no sabemos donde es.”

Hay que tener una premisa clara cuando hablamos de objetivos, y es que si queremos que un objetivo sea considerado válido este debe ser “alcanzable y medible”. Por tanto, tengamos esto presente cuando establezcamos los nuestros.

Para finalizar, os invito a que os fijéis objetivos, si finalmente no los alcanzáis en los plazos previstos siempre podréis, o bien, ampliar ese plazo, o adaptar el objetivo a las circunstancias del momento. Lo importante es que siempre sabremos hacia donde vamos, tendremos un rumbo, un faro y un camino que seguir.

Tal y como dijo John F. Kennedy en uno de sus múltiples discursos:

“Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer otras cosas no porque sean fáciles, sino porque son difíciles, porque ese objetivo servirá para organizar y medir lo mejor de nuestras energías y habilidades, porque ese reto es uno que estamos deseando aceptar, uno que no estamos dispuestos a posponer.”

Por tanto te invito a que este próxima semana busques un hueco en tu quehacer diario y tomes unos minutos para reflexionar sobre tu vida y como quieres que sea dentro de unas semanas, meses o años. Recuerda que, establecerte objetivos te ayudara a llegar donde tu quieras, ademas una correcta planificación de tus objetivos te permitirá trabajar en tu actitud personal como pilar fundamental sobre el que se basará la consecución de los objetivos que decidas establecerte.

La canción con la que acompaño esta entrada es Moon River; una cancion compuesta expresamente por Henry Mancini para Audrey Hepburn para su papel en la película Desayuno con diamantes. espero que la disfrutes.

 

¿Estás contento con tu actitud?

¿Estás contento con tu actitud?

Hace unos días leía un artículo de David Allen, gurú de la productividad, denominado “Time Management, What’s the real issue”. En este artículo David establece una relación entre la gestión del tiempo y lo que yo alcanzo a traducir como la gestión de la conformidad, entendiendo “conformidad” como el visto bueno que tú mismo te das cuando completas una tarea o llevas a cabo una acción.

David establece que la forma como te sientes al acabar el día es directamente proporcional a como interpretas (grado de conformidad) que has cumplido con las cosas que se supone que debías hacer.

¿Has hecho las cosas que te dijiste a ti mismo que harías? ¿Has completado las tareas que pensaste que te daría tiempo a realizar?

En la medida que seas capaz de contestar a estas preguntas de forma afirmativa hará, casi con total seguridad, que te sientas mejor contigo mismo.

Por ejemplo, dormir no es una perdida de tiempo si realmente necesitas descansar el cuerpo. Dar un paseo por la playa, en vez de redactar una carta al departamento comercial, no es una pérdida de tiempo si consideras que ese paseo es lo que necesitas en este momento.

Cuando realmente comenzamos a sentirnos mal es cuando nosotros mismos no damos la conformidad a nuestros últimas acciones, ahí es donde reside el verdadero problema. Por tanto es importante que tomemos conciencia del impacto que tiene sobre nuestro estado de ánimo el grado de conformidad que otorgamos a nuestros actos.

No pretendo con esta última afirmación que vivamos en un constante estado de autoevaluación, pero sí es conveniente que cuando corresponda nos demos permiso para hacer aquello que nos apetece en ese momento y que de la misma manera fijemos límites en los aspectos de nuestra vida que consideremos oportuno.

Aprovechando que esta próxima semana asistiré al concierto de Bruce Springsteen en Barcelona, te invito a reflexionar sobre la idea de este post con el siguiente video. No olvides que, solo tú eres responsable de tu estado de ánimo.

Confío en que este video actúe de forma positiva en tu actitud de la misma manera que lo hace en la mia.

 
Inspirado por el artículo de David Allen Time Management, What’s the real issue?